Cuando decide expandir su familia, la prioridad se convierte en una, tratar de quedar embarazada lo antes posible. Aunque todos nos repetimos como un mantra que no debemos tener prisa y que llegará el embarazo, en nuestro corazón siempre esperamos que este deseo se haga realidad lo antes posible. En pocas palabras, debemos aprovechar al máximo el período fértil. Por eso queremos hablarte de la monitorización de la temperatura basal, un método que sirve para entender cuándo se acerca la ovulación y por tanto cuándo eres más fértil.

Temperatura basal

Cual es la temperatura basal

La temperatura basal es la temperatura corporal que se registra en condiciones basales, es decir, cuando está inactivo durante mucho tiempo, como por la mañana cuando se despierta. La temperatura basal varía durante el ciclo menstrual y depende esencialmente de la cantidad de estrógeno y progesterona producidos por el cuerpo. Por tanto, está íntimamente ligado a la fertilidad de toda mujer.

Por que medir la temperatura basal 

Si estás buscando un embarazo, la medición de la temperatura basal te permite tener una idea de cuándo ovulas, para que puedas concentrarte en las relaciones sexuales en esos días. Recuerde que, por muy regular que sea su ciclo menstrual, es posible que la ovulación no siempre ocurra en los mismos días. Por lo tanto, debemos ser buenos para reconocer los diversos síntomas que surgen. Y en esto la temperatura basal puede ser una ayuda válida. 

Cómo cambia la temperatura basal en el ciclo menstrual

Comience a tomar su temperatura basal desde el primer día de su período. Al inicio (durante la fase folicular) tendrá una tendencia baja promedio debido a la baja cantidad de estrógeno y progesterona. Después de la menstruación su nivel comienza a subir y la temperatura varía entre 36,3 y 36,9 grados. El pico de producción de estrógenos provoca una caída repentina de la temperatura basal, incluso medio grado con respecto al día anterior. La ovulación se acerca y es un buen momento para tener relaciones sexuales. 

La ovulación corresponde a un aumento significativo de la progesterona que eleva la temperatura basal hasta 37-37,3 grados. Si la concepción tiene éxito, permanece alta porque la progesterona continúa produciéndose en grandes cantidades, mientras que de lo contrario vuelve a caer cerca de la menstruación (36,3-36,5 grados).

Cómo se mide la temperatura basal 

Primera regla si pretendes empezar a medir la temperatura basal para quedar embarazada. La medición debe realizarse a partir del primer día del ciclo (por tanto, el primer día de la menstruación) todos los días siempre a la misma hora, por la mañana nada más despertarse, antes de levantarse de la cama y realizar cualquier otra actividad. Es muy importante ser coherente en esta operación. Si hay variaciones de tiempo, márquelas en el gráfico que discutiremos en el siguiente párrafo. 

¡Obviamente necesitas un termómetro! Hay específicos para la temperatura basal, pero puedes usar de manera segura uno de mercurio (si aún tienes uno, ya que han sido retirados del mercado) o digital. La temperatura se puede tomar por vía vaginal, rectal u oral. Sin embargo, este último método no se considera tan eficaz como los otros dos. Una vez que haya elegido cómo medir la temperatura, siempre debe usar eso. 

La temperatura debe estar marcada en un gráfico que le permitirá evaluar su tendencia también visualmente. 

El gráfico de temperatura basal 

Esta tabla es muy sencilla de hacer y rellenar. La temperatura registrada está marcada en el eje vertical, mientras que los días del mes en el eje horizontal. Une los puntos de temperatura y observa la línea. La tendencia es bifásica, una primera fase con una temperatura más baja y otra con una subida. Luego notará una caída significativa el día en que el estrógeno alcanza su punto máximo y luego el siguiente aumento. Si la temperatura permanece alta incluso después de la ovulación, es muy probable que haya comenzado el embarazo. 

Ciclo anovulatorio y temperatura basal 

Primero veamos qué significa el ciclo anovulatorio, incluso si no es particularmente difícil de entender. Un ciclo menstrual se llama anovulatorio cuando no ocurre la ovulación. Las causas pueden ser varias, entre las que tenemos la menopausia avanzada, problemas alimentarios como anorexia, disfunción tiroidea, síndrome de ovario poliquístico, estrés excesivo, actividad física demasiado intensa y los problemas hormonales. 

Al monitorear la temperatura basal, en caso de un ciclo anovulatorio, verá cómo el gráfico tiene una tendencia más o menos constante o «montaña rusa», es decir, con variaciones insignificantes. Por ejemplo, no habrá un descenso rápido seguido de un aumento. Este mes, por lo tanto, la búsqueda de un niño, lamentablemente, no tendrá éxito.  

Que afecta la temperatura basal 

Algunos factores pueden alterar la temperatura basal, lo que hace que la medición no sea confiable:

  • Fiebre.
  • Infecciones vaginales (si la temperatura se toma por vía vaginal).
  • Tomando medicamentos.
  • Desequilibrios hormonales.
  • Ansiedad.
  • Poca cantidad de sueño.
  • Consumir alcohol o drogas la noche anterior. 
  • Cambio de termómetro.

Otros síntomas de la ovulación.

El aumento de la temperatura basal es solo una señal de que se está produciendo la ovulación. De hecho, hay otros muy específicos que dan la misma información. Uno de ellos es, por ejemplo, el moco cervical. Su consistencia cambia en los días fértiles, volviéndose más fibrosa y pegajosa, un poco como la clara de huevo. Además, el moco cervical es más abundante, dando una sensación de humedad.

No lo notamos, pero también hay cambios en el cuello uterino. Su ginecólogo puede ver esto si está monitoreando la ovulación. En la fase ovulatoria, el cuello uterino es más alto, abierto y blando. En estos días también crece el deseo de hacer el amor con una pareja. Todo gracias al estrógeno que aumenta la libido.

Algunas mujeres sin duda reconocen la ovulación porque viene acompañada de varios tipos de dolores y molestias. La ovulación dolorosa (también llamada “mittelschmerz”, dolor a mitad del ciclo) ocurre al mismo tiempo que el ovario libera el óvulo. El dolor abdominal puede durar poco tiempo, solo unos minutos, o ser más duradero. A veces se acompaña de náuseas, fatiga, sangrado leve e hinchazón de uno o más ganglios linfáticos inguinales.