La sudamina no debe confundirse con enfermedades de la piel o incluso con el acné neonatal. En este caso, el recién nacido tiene una gran cantidad de pequeños granos que son causados ​​por las hormonas que la madre «pasa». Es un hecho completamente fisiológico, que desaparece exactamente como vino, sin involucrar terapias específicas.

Sudamina

Veamos qué aspecto tiene la sudamina, cuáles son los remedios y cómo se puede prevenir.

¿Qué es la sudamina?

El nombre científico de la sudamina es miliaria y es una inflamación de la piel causada por la obstrucción de las glándulas sudoríparas. ¿Qué pasa en este caso? Ese sudor no se evapora, sino que se estanca en las capas más o menos superficiales de la piel con la consiguiente aparición de alfileres. A menudo, pero no siempre, causan picazón intensa. 

Puede afectar a los recién nacidos, que tienen la piel más delicada, pero también a los niños mayores. Los adultos también pueden padecerla, por ejemplo, tras una actividad física muy intensa o por el uso de prendas confeccionadas con fibras sintéticas y no transpirables. 

Las zonas donde se produce la erupción con mayor frecuencia son el cuello, el pecho, la espalda y cualquier lugar donde haya pliegues cutáneos, como detrás de la rodilla, en la ingle, en el pliegue del brazo, etc. 

¿Qué tipos de sudamina existen?

Hay tres formas principales de sudamina, caracterizadas por síntomas más o menos obvios. 

  • Miliaria rubra: La obstrucción de los conductos de las glándulas sudoríparas provoca la liberación de sudor en las capas más profundas de la piel: lo que ocurre es una reacción inflamatoria local, con vesículas puntiformes y con picor. El área afectada está enrojecida y rugosa.
  • Miliaria crystallina: Forma de sudamina que afecta las zonas más superficiales de la piel. Esta es la manifestación más leve del trastorno y se localiza en un nivel superficial. Las vesículas, siempre puntiformes, no están inflamadas y por lo tanto no suele haber picor ni enrojecimiento.
  • Miliaria profunda: Este es el tipo más severo de sudamina (pero menos frecuente) ya que la obstrucción de los conductos de las glándulas sudoríparas se ha producido en las capas profundas de la epidermis. Esta forma del trastorno se presenta con pápulas de mayor tamaño que las otras manifestaciones de la sudamina. Con frecuencia pueden causar ardor o dolor y dar lugar a la formación de llagas en la piel.

Causas de la sudamina 

  • Calor excesivo.
  • Sudoración profusa.
  • Glándulas sudoríparas que son inmaduras y aún no funcionan completamente.
  • Ropa demasiado pesada para la temperatura, tanto de día como de noche. 
  • Tejidos de fibras no naturales.
  • Uso de cremas obstructivas y de escasa transpiración.

Que hacer en caso de sudamina

¿Cómo intervenir si aparecen burbujas? Por lo general, desaparecen en muy poco tiempo. Lo importante es aliviar la sensación de picazón y malestar. Por ejemplo, puedes darle a tu pequeño un refrescante baño, con la temperatura del agua más baja que la que normalmente utilizas para lavarlo. Los limpiadores no son imprescindibles, pero como máximo puedes disolver una cucharada de bicarbonato de sodio o almidón de maíz o arroz en agua tibia, que refrescan la piel.

Se debe minimizar, si no evitar, el uso de pomadas y cremas para no tapar los poros y permitir así la correcta transpiración de la piel. Puede utilizar la tintura madre de caléndula que tiene importantes propiedades calmantes. Debe diluirse en agua y luego vaporizarse en el cuerpo. 

Hay opiniones contradictorias sobre el uso del talco (mentolado o no). Para algunos es capaz de disminuir la picazón, para otros puede cerrar aún más las glándulas sudoríparas y empeorar la sudamina. Mejor pregúntele a su pediatra.

Cómo prevenir la sudamina

En primer lugar, teniendo en cuenta que la causa desencadenante es la no eliminación del sudor, se deben evitar todas las situaciones que dificultan la transpiración normal. Por lo tanto, el primer consejo es prohibir absolutamente todos los tejidos no transpirables. Los niños (pero también es preferible para los adultos) deben vestirse con ropa hecha de fibras naturales, especialmente algodón y lino.

En segundo lugar, en la medida de lo posible, procura mantenerte en lugares frescos, ventilados y, sobre todo, poco húmedos. El aire acondicionado para enfriar habitaciones no está prohibido en presencia de bebés, pero debe usarse con el debido sentido común. Lo fundamental es intentar bajar la humedad, que es lo que más te hace sudar. 

Trate de enfriar al bebé tomando baños frecuentes en agua tibia. La hidratación también es muy importante: asegúrate de que no quede «seco» de líquidos. Vístelo con ropa ligera y, si te apetece, prueba a cambiarle el tipo de pañales. Los desechables son prácticos, pero tienen el inconveniente de calentar mucho. Los pañales lavables están hechos de algodón, por lo que dejan que la piel respire sin que se acumule el sudor.