La ecografía de cadera es uno de los primeros controles que requiere el pediatra después del nacimiento y es un método no invasivo, indoloro y al mismo tiempo importante para la salud de nuestros cachorros, especialmente de las niñas. De hecho, las niñas son más propensas a la llamada displasia congénita de cadera que, si se diagnostica a tiempo, se puede corregir rápidamente y sin demasiados problemas. Entonces, averigüemos qué es este ultrasonido en las caderas, cuándo y cómo se realiza.

Ecografía de cadera

¿Qué es la displasia de cadera?

Comencemos explicando un poco más sobre la displasia congénita de cadera. Es una anomalía esquelética presente desde el nacimiento, que afecta la cabeza del fémur, su cavidad articular y ligamentos. Como se mencionó, las mujeres se ven afectadas 5 veces más que los hombres y es un problema que debe abordarse con prontitud para evitar el peligro de complicaciones como la osteoartritis prematura o la cojera.

¿Cuáles son las causas de la displasia de cadera? 

Las causas de la displasia de cadera dependen de varios factores, que son genéticos y ambientales. Entre estos se encuentran la familiaridad, la posición dentro del útero durante el embarazo (por ejemplo, si la pelvis del bebé descansa sobre la columna de la madre o si es de nalgas), la presencia de más fetos (gemelos), la escasez de líquido amniótico, algunos malformaciones de las extremidades inferiores, enfermedades neurológicas, laxitud de los ligamentos (a menudo solo transitoria). Los primogénitos tienen más probabilidades de sufrir el trastorno porque en un primogénito el útero se estira menos y comprime más al bebé.

Ecografía de cadera y maniobra de Ortolani

Antes de recurrir a una ecografía en la cadera, el pediatra iniciará el proceso de diagnóstico con la llamada maniobra de Ortolani, que se realiza prácticamente en cada visita de rutina. El bebé está boca abajo y el médico dobla las piernas en ángulo recto, colocando las palmas de las manos sobre las rodillas. Luego realiza un movimiento de flexión, abducción y rotación externa. Si la cabeza femoral se sale de la posición en la que debería estar, existe la sospecha de displasia de cadera. Aquí, por tanto, entra en juego el mencionado ultrasonido en las caderas.

¿Es obligatoria la ecografía de cadera?

La ecografía de cadera no es obligatoria, pero es recomendada y recomendada por todos los pediatras. Así que básicamente siempre lo haces.

Cuando se realiza una ecografía en las caderas 

El pediatra lo prescribirá dentro de los primeros 3 meses de vida del bebé. El tiempo ideal es entre 45 y 60 días después del parto. Solo en casos especiales, por ejemplo si hay familiaridad, si la maniobra de Ortolani revela dudas o si son gemelos, se puede avisar con antelación. En otros casos, sin embargo, no es recomendable hacerlo demasiado pronto porque el problema también podría resolverse por sí solo.

¿Cuánto dura la ecografía de cadera? 

Esta ecografía se realiza en la clínica en aproximadamente un cuarto de hora y, como dijimos anteriormente, no es en absoluto invasiva ni dolorosa para el recién nacido. Y claramente tampoco es dañino: no es radiación. 

¿La ecografía de cadera es gratuita?

No. La ecografía de cadera no es gratuita. Para hacerlo, debe pagar un boleto, a menos que tenga derecho a la exención.

Ecografía de cadera positiva 

¿Qué hacer en caso de ecografía de caderas que sea positiva? En los casos más leves de displasia congénita de cadera, el tratamiento en los primeros 6 meses de vida implica el uso de un doble pañal para mantener las caderas separadas o un retractor real que «obligará» a la cabeza del fémur a permanecer en su sede. A todo esto se puede unir la costumbre de sujetar al bebé en los brazos a los lados (para tener las piernas bien abiertas) o en el portabebés. Si la displasia es más severa, se usa el corsé Pavlik, un soporte de metal que mantiene las piernas separadas y se usa diariamente durante 2-3 meses.

Diagnóstico tardío de displasia de cadera 

Hablábamos de la importancia del diagnóstico precoz. Si la displasia se descubre a una edad posterior, por ejemplo alrededor del año de edad o cuando el niño ya está caminando, es más difícil lograr buenos resultados con los métodos que hemos descrito y será necesaria una cirugía para corregir la displasia. De hecho, la atención que los pediatras tienen hacia nuestros niños nos permitirá identificar el trastorno de manera temprana y será su cuidado enviarlo con prontitud a un centro que se ocupa de la ecografía de cadera.