¿Cuánto debe durar la siesta de mi bebé?. A partir de los cuatro meses de edad, el  patrón de sueño de su bebé comienza a convertirse en una rutina. Como el niño ya no necesita dormir después de cada comida, es posible crear horarios para las siestas durante el día. Para los padres, esta es una buena noticia: las noches de insomnio serán más raras y el tiempo de descanso será más largo.

La siesta es tan importante para el bebé como para la familia. Después de todo, necesita recargarse y los padres necesitan tiempo libre para realizar sus actividades. Se necesita tiempo para que los niños desarrollen un horario de sueño. Los recién nacidos  suelen dormir y  despertarse las 24 horas del día, y los períodos de sueño son relativamente iguales entre tomas. Generalmente, los ciclos se repiten cada tres horas.

A medida que el bebé crece, duerme menos siestas y es más fácil predecir las horas. La mayoría de los bebés duermen varias horas seguidas durante la noche y se despiertan solo una vez para alimentarse. A partir de los cuatro meses, incluso hay quienes duermen toda la noche de forma ininterrumpida.

Durante el día suelen tomar dos o tres siestas que duran entre 30 minutos y dos horas cada una. Las siestas pueden ocurrir en la mañana, temprano en la tarde y eventualmente al final de la tarde.

Cómo saber que mi bebé duerme poco

cómo saber que mi bebé duerme poco

Es importante observar el comportamiento del bebé para saber si está durmiendo lo suficiente. La fatiga, por ejemplo, es uno de los signos. En bebés menores de dos años, puede ser más difícil identificar cuándo el sueño no es el adecuado:

Trate de notar si:

  • El bebé tiene sueño durante el día.
  • El bebé está irritable al final de la tarde.
  • El bebé tiene problemas para despertarse.

Ante estos signos, es posible ayudar al ritmo de sueño del bebé. Una buena idea es establecer horas de siesta y animarlo a dormir. Si los síntomas no desaparecen, consulte a su pediatra.

Cómo ayudar al bebé a dormir

La clave para una buena siesta puede ser más simple de lo que piensas. Estate atento a las señales de sueño, como irritarse o frotarse los ojos, y colóquelo en su cuna mientras esté somnoliento. Esto te enseñará a conciliar el sueño. La música suave, las luces tenues y la narración de cuentos también pueden ayudarlo a conciliar el sueño.

Evita cargarlo, mecerlo o alimentarlo solo para alentarlo a dormir. Eventualmente, puede acostumbrarse y solo se dormirá en estas condiciones.

Por último, establecer horarios. Tu bebé aprovecha al máximo las siestas cuando ocurren todos los días, a la misma hora y durante la misma cantidad de tiempo. Las excepciones no te hacen daño. Pero lo ideal es crear una rutina e intentar seguirla.