Es uno de los miedos más profundos de toda madre y ciertamente no está desmotivado, la asfixia en los niños es un riesgo grave y, si no se sabe cómo intervenir y qué hacer, las consecuencias pueden ser muy graves, incluida la muerte. A veces se trata de accidentes impredecibles, solo se solucionan las distracciones y los problemas suficientes. Muchas otras veces, sin embargo, la prevención se puede realizar con éxito. Así que veamos todas las precauciones que se deben tomar para evitar el peligro de asfixia.

Asfixia en niños

Asfixia en niños: Por que ocurre

El 70% de los casos de asfixia son provocados por alimentos, el 30% por objetos. Por tanto, hay que prestar atención tanto a lo que traemos a la mesa y ofrecemos a nuestros pequeños, como a lo que les rodea en el entorno del hogar. La asfixia puede ser causada por una gran variedad de cosas, desde un maní hasta un globo desinflado.

Asfixia en niños: Los objetos más peligrosos

Según el Ministerio de Salud, aquí están los «diez primeros» de los objetos con mayor riesgo de asfixia en los niños:

  1. Juguetes extraíbles.
  2. Baterías de litio.
  3. Imanes
  4. Detergentes
  5. Tapas de bolígrafos.
  6. Bolas de todo tipo y material.
  7. Caramelos redondos y grandes.
  8. Pistachos y avellanas.
  9. Monedas.
  10. Colgantes y botones.

¿Con qué alimentos se pueden ahogar los niños?

Sin embargo, como se mencionó anteriormente, la comida es el principal culpable de los episodios de asfixia en los niños. Los expertos conocen ahora las peligrosas características de los alimentos que con mayor frecuencia causan problemas.

Qué hacer para que los alimentos sean menos peligrosos

La regla básica es reducir la comida a un tamaño pequeño y una forma no cilíndrica. Los alimentos deben cortarse primero a lo largo (es decir, largos) y luego transversalmente, de modo que queden muy diminutos. Esto se aplica, por ejemplo, a las uvas (cortar la uva en 4 y quitar las semillas) y las salchichas.

Cómo prevenir la asfixia en los bebés

También para el Ministerio de Salud, estos sencillos consejos ayudan a prevenir accidentes por asfixia en los niños:

  1. Evite dejarlos comer solos.
  2. Evite dejarlos jugar mientras comen.
  3. Corte la comida a lo largo.
  4. Asegúrese de que no se lleven demasiada comida a la boca.
  5. No les permita comer ni beber en un vehículo en movimiento.
  6. Haga que coman y beban preferiblemente sentados con la espalda erguida para permitir que la comida llegue fácilmente al tracto digestivo.
  7. Aleja los objetos pequeños.
  8. Asegúrese de que jueguen con juguetes apropiados para su edad.

Evidentemente, todo esto va asociado a un especial cuidado en la organización del hogar, parece el lugar más seguro del mundo pero no lo es. Todo lo que se necesita es un momento de distracción y los niños pueden meterse en problemas, metiéndose cualquier cosa en la boca o la nariz. Por eso es muy importante evitar dejar cualquier objeto que pueda ser ingerido o inhalado al alcance de los más pequeños.

Qué hacer en caso de asfixia en niños

Depende mucho de la edad, la primera regla es no entrar en pánico (sabemos que es difícil, pero hay que intentarlo, está en juego la vida de nuestro hijo). Los bebés y los pequeños menores de un año deben colocarse en el antebrazo con el estómago hacia abajo y con la mano se debe apretar la mandíbula, con un agarre firme pero no demasiado fuerte. El brazo debe colocarse sobre el muslo.

Con la palma de la mano libre hay que dar 5 golpes entre los omóplatos del niño (golpes interescapulares hacia afuera para no golpear la cabeza). Luego se gira al bebé de espaldas y alternamos estas maniobras con 5 compresiones lentas y profundas realizadas en el centro del pecho, utilizando dos dedos. Mientras tanto, si aún no lo ha hecho, debe alertar al 118.

Para los niños mayores se procede con la maniobra de Heimlich. Hay que abrazar al pequeño con fuerza por detrás y comprimir bruscamente la parte superior del abdomen, la fuerte presión empuja el aire fuera de los pulmones, lo que debería provocar la expulsión inmediata del cuerpo extraño. Si el niño pierde el conocimiento, también es necesario proceder con maniobras de reanimación.

Qué no hacer en caso de asfixia en niños

Nunca se deben hacer dos cosas fundamentales. No sacuda violentamente al bebé boca abajo y no se meta el dedo en la boca para intentar sacar el objeto o alimento que le está provocando asfixia. Sobre todo esta segunda actividad puede empeorar mucho la situación, cerrando las vías respiratorias por completo. El consejo es tomar un curso de limpieza de vías respiratorias para saber qué hacer en caso de emergencia. Son muchos, organizados por diversos organismos y asociaciones. Elija uno que esté certificado y sea seguro porque es un tema que ciertamente no se puede improvisar.